domingo, 7 de febrero de 2016

La imaginación y eso...

   Dos más dos son cuatro y dos doses seguidos son veintidós. Eso es lo que dice la lógica, pero hubo alguien que alguna vez sacó de su cabeza que 22 son los dos patitos. Esa persona, cuyo nombre desconozco, me merece más respeto que las matemáticas. Y no desprecio a los números porque son imprescindibles para vivir, pero cada cosa en su lugar.

   Hay algo más importante que la lógica: es la imaginación (Alfred Hitchcock)

   Yo he sobrevivido gracias a la imaginación, aunque a veces es complicado separarla de la locura o de la falsa ilusión. Está bien ser racional, pero no todo el tiempo. Soy responsable en aquello en lo que no me queda más remedio. Trabajo para ganar dinero y así comprar cosas que necesito para vivir. El problema es que la gran mayoría compra cosas que realmente no necesita. Sí, yo también soy culpable de hacerlo y me dejo arrastrar por aquello de no desentonar con mi entorno. Sin embargo hay algo en lo que todavía no me han vencido: en imaginar. Imagino cosas que sé que no son reales o son imposibles, pero que son imprescindibles para despegar los pies del suelo, para volar, para desconectar del mundo. Sobre todo en los momentos más duros.

   En las tinieblas, la imaginación trabaja más activamente que a plena luz (Inmanuel Kant)

   Imaginar es soñar despierto. Sí, es un topicazo, pero tan cierto como que dos más dos son cuatro...o los dos patitos. Que nadie nos robe ese ratito en el que imaginamos que somos héroes o villanos en mi caso. Esas lágrimas en el cine cuando en "El rey León" muere Mufasa. Esa emoción cuando Darth Vader salva a su hijo Luke del emperador Palpatine. Esas risas viendo a los hermanos Marx, a Woddy Allen o a los Monty Python. Esa alma encogida cuando escuchas un blues. Esa emoción al leer a Tolkien. Ese quedarse boquiabierto ante "El David" de Miguel Ángel. O ese volver a sonreír al ver a cualquier buen artista callejero. El arte de la imaginación se expresa en todos los escenarios.
   No importa mucho que seáis vosotros los que imagináis o que disfrutéis de lo que otros han hecho. Daos un respiro de vez en cuando. Que nadie os robe la capacidad de vivir en otro mundo. Sólo debéis recordar que ese otro mundo no es para vivir siempre en él. Es como tomarse unas vacaciones de la realidad. Pueden ser un par de horas o los cinco minutos de una canción.

   El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo (Gustavo Adolfo Bécquer)

   Escribe, lee, mira, sonríe, llora, sueña, ama y vive otra vida de vez en cuando. Ya sé que en ocasiones es muy difícil, pero inténtalo al menos o me enfadaré. Y yo enfadado tengo mucho peligro.

   -¡Uhhhhhhhh! ¡Qué miedo, Santi!
   -Hombre, Malasombra, hacía tiempo que no te veía:
   -Ya, pero me han chivado que estabas escribiendo en mi blog y he venido para castigarte.
   -¿Castigarme? No creo que seas tan malo como te crees.
   -Ya, bueno...
   -¡Ehhhhhh! ¿Qué vas a hacer con el extintor?
   ¡BOOOOOMMMM!
    -Malasombda, me has doto lo dientes, edes un dencodoso...
    -¡Qué gracioso! A ver, Santi, repite conmigo: el perro de San Roque no tiene rabo...
    -¡Vete a la miedda!
   -¡Jajajajajajaja! No te liquido porque me haces gracia...

   Santi Malasombra 
 
 
   

2 comentarios:

  1. Sí señor..., quiero decir, sí Milord. Totalmente de acuerdo, ¡arriba la imaginación!, que además es gratis.
    Saludos. Y eso.

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