jueves, 6 de octubre de 2011
Steve Jobs, la manzana está triste.
Hoy es un día triste para mí y para muchos. Steve Jobs (1955-2011) ha fallecido hace unas horas.
Por supuesto hoy será una noticia destacadísima en todos los medios y encontraréis miles de artículos, biografías, momentos destacados, su discurso en Stanford, sus productos, etc. Yo me voy a limitar a escribir lo que pienso sobre este señor que se nos fue víctima del cáncer.
Sinceramente creo que fue un genio. Se atrevió a soñar y poner en práctica sus sueños. Esa es una cualidad al alcance de muy pocos. Sin duda, ha revolucionado la tecnología en esta década que llevamos de siglo. Obligó a Microsoft a ponerse las pilas, como vulgarmente se dice, con la puesta en marcha de Macintosh. La competencia siempre es beneficiosa para los usuarios. Revolucionó la forma de escuchar música con el Ipod y las comunicaciones con el Iphone y el Ipad. Ahora, todos van a remolque. La ciencia avanza y sus inventos serán superados, como lo han sido los de Edison, que se basó en muchas investigaciones de Tesla. Newton estableció muchos principios de la física que fueron usados por los ya citados. Antes estuvo Da Vinci, que conocía el trabajo de Arquímedes.
Así podemos retroceder en el tiempo hasta el momento en que un cavernícola observó que una piedra de forma circular rodaba o que el fuego se podía dominar.
Todos los nombrados son grandes genios que pasaron a la posteridad y, para mí, Steve Jobs está a su altura. Es posible que la falta de perspectiva histórica diluya esta impresión, pero estoy convencido que dentro de unas décadas o siglos, será un nombre a estudiar en los colegios.
Esta madrugada he escuchado en la radio algunos comentarios que se han hecho en Twitter sobre su fallecimiento. Muchos de esos Tweets seguramente hechos desde algun Iphone o Ipad. No han nombrado a los autores y yo los desconozco, por eso no los cito. Uno muy bueno decía:
"A ver cómo le digo a mi Iphone que su padre ha muerto"
A la persona que lo escribió le diría que con valentía, que le hablase de lo maravilloso que fue su "padre" y que no debe estar triste porque, mientras perdure su recuerdo, seguirá vivo.
Mi más sentido pésame a sus familiares y amigos.
Steve Jobs, descansa en paz.
martes, 4 de octubre de 2011
Malasombra y la lagartija
Nunca tuve problemas con las personas para estafarlas, arruinarlas, reirme de ellas o despedirlas en el caso de mis esbirros. Con los animales es diferente, se crea un vínculo afectivo que me obliga a cambiar mi actitud despiadada. Mis mascotas nunca son maltratadas y me aseguro de que estén bien alimentadas.
Evidentemente, mis animalitos de compañía son diferentes. No me gustan los perros porque son demasiado fieles y una traición siempre es bienvenida y hasta simpática. Los gatos son demasiado cariñosos, aunque tienen un lado egoista que trata de compensar ese cariño, pero no lo consiguen. Los pájaros o los peces son bonitos, y lo bonito lo considero asqueroso.
Como algunos recordaréis, hace meses liberé a mi última mascota en el Mediterráneo, una ballena jorobada. Fue ella misma la que me lo pidió después de una conversación. Todavía sigo en contacto con ella a través de Facebook. Se abrió una cuenta y nos hicimos amigos. Lo último que me dijo fue que el krill del que se alimenta está un poco soso y que echa de menos las toneladas de gambas con las que la alimentaba en mi pecera. Le dije que la libertad es más importante y parece que la convencí, porque dejó de hablar del tema y me mandó una foto de su novio: un balleno jorobado que parecía de buena familia. Tengo que invitarlos a comer a casa un día de estos.
El caso es que después recogí una pequeña lagartija en el campo y desde entonces es mi nueva mascota. Pero creo que ha llegado el momento de dejarla marchar. Ha crecido un poco y me mira un poco raro, aunque sonríe, pero supongo que para despistar. No me come nada y eso que mando a los cuidadores a alimentarla. Pero se deja la comida y desaparecen los cuidadores. Debe ser que antes que decirme que mi lagartija no come, prefieren huir por temor a mis represalias. Tenía que acabar con esta incertidumbre y decidí hablar con Lagarti, que así se llamaba:
-¿Qué te pasa Lagarti? Me he dado cuenta de que apenas comes y aunque sonrías continuamente algo me dice que no estás bien.
-Pues tiene usted razón señor Malasombra. Me gustaría disponer de más espacio y además quiero conocer a otros individuos de mi especie- contestó mi lagartija.
Ya había pasado antes por esto y fui directo al grano:
-Si quieres que te libere podrías haberlo dicho antes, no era necesario iniciar una huelga de hambre.
-¿Qué huelga de hambre? Si yo como todos los días a mi hora. Cuando llega un señor me lo zampo.
-O sea, que te has estado comiendo a todos los cuidadores que te mandaba. Lagarti, ellos te traían comida, no eran para que te los comieses.
-Ya me parecía extraño que llegasen siempre con una bolsa llena de insectos- contestó- La verdad es que prefiero comer humanos, que tienen más chicha.
No pude evitar reirme a carcajadas por la simpática confusión. Pero dejando aparte esta anécdota divertida, lo importante era que deseaba ser libre. No podía negarme, de modo que le pregunté sin rodeos:
-Lagarti, ¿dónde quieres que te libere?
-Vi en un documental de La 2 un país exótico en el que me gustaría vivir: Filipinas.
-Pues no se hable más. Iniciaré los preparativos y allí te dejaré. Deseo que te vaya bien y si te capturan y te llevan a un zoo, iré a visitarte de vez en cuando.
-¡Muchas gracias señor Malasombra! ¡Nunca olvidaré sus cuidados!- Dijo mientras derramaba lágrimas de...
Evidentemente, mis animalitos de compañía son diferentes. No me gustan los perros porque son demasiado fieles y una traición siempre es bienvenida y hasta simpática. Los gatos son demasiado cariñosos, aunque tienen un lado egoista que trata de compensar ese cariño, pero no lo consiguen. Los pájaros o los peces son bonitos, y lo bonito lo considero asqueroso.
Como algunos recordaréis, hace meses liberé a mi última mascota en el Mediterráneo, una ballena jorobada. Fue ella misma la que me lo pidió después de una conversación. Todavía sigo en contacto con ella a través de Facebook. Se abrió una cuenta y nos hicimos amigos. Lo último que me dijo fue que el krill del que se alimenta está un poco soso y que echa de menos las toneladas de gambas con las que la alimentaba en mi pecera. Le dije que la libertad es más importante y parece que la convencí, porque dejó de hablar del tema y me mandó una foto de su novio: un balleno jorobado que parecía de buena familia. Tengo que invitarlos a comer a casa un día de estos.
El caso es que después recogí una pequeña lagartija en el campo y desde entonces es mi nueva mascota. Pero creo que ha llegado el momento de dejarla marchar. Ha crecido un poco y me mira un poco raro, aunque sonríe, pero supongo que para despistar. No me come nada y eso que mando a los cuidadores a alimentarla. Pero se deja la comida y desaparecen los cuidadores. Debe ser que antes que decirme que mi lagartija no come, prefieren huir por temor a mis represalias. Tenía que acabar con esta incertidumbre y decidí hablar con Lagarti, que así se llamaba:
-¿Qué te pasa Lagarti? Me he dado cuenta de que apenas comes y aunque sonrías continuamente algo me dice que no estás bien.
-Pues tiene usted razón señor Malasombra. Me gustaría disponer de más espacio y además quiero conocer a otros individuos de mi especie- contestó mi lagartija.
Ya había pasado antes por esto y fui directo al grano:
-Si quieres que te libere podrías haberlo dicho antes, no era necesario iniciar una huelga de hambre.
-¿Qué huelga de hambre? Si yo como todos los días a mi hora. Cuando llega un señor me lo zampo.
-O sea, que te has estado comiendo a todos los cuidadores que te mandaba. Lagarti, ellos te traían comida, no eran para que te los comieses.
-Ya me parecía extraño que llegasen siempre con una bolsa llena de insectos- contestó- La verdad es que prefiero comer humanos, que tienen más chicha.
No pude evitar reirme a carcajadas por la simpática confusión. Pero dejando aparte esta anécdota divertida, lo importante era que deseaba ser libre. No podía negarme, de modo que le pregunté sin rodeos:
-Lagarti, ¿dónde quieres que te libere?
-Vi en un documental de La 2 un país exótico en el que me gustaría vivir: Filipinas.
-Pues no se hable más. Iniciaré los preparativos y allí te dejaré. Deseo que te vaya bien y si te capturan y te llevan a un zoo, iré a visitarte de vez en cuando.
-¡Muchas gracias señor Malasombra! ¡Nunca olvidaré sus cuidados!- Dijo mientras derramaba lágrimas de...
Atrapan un cocodrilo gigante en Filipinas de más de 6 metros
martes, 27 de septiembre de 2011
Malasombra y la maciza
Regresé de Granada algo aturdido por lo vivido allí. Necesitaba algo para entretenerme y olvidar la mala experiencia. Dicen que los experimentos con gaseosa y tienen razón. Debía volver a una de mis actividades rutinarias y apostar a caballo ganador para no llevarme una decepción.
Una de mis actividades favoritas es la manipulación. A veces por dinero y otras, como en el presente caso, simplemente para reirme. ¡los humanos son tan fáciles de manipular!
Lo primero sería reunir a unos cuantos de mis esbirros para que me diesen ideas y poder aprovecharlas. El primero en hablar fue un extraterrestre al que salvé la vida. Lo encontré a punto de tirarse por un puente. El pobre debía estar deprimido porque venía de Plutón y se habría enterado de que su punto de origen había sido degradado de "planeta" a "planeta enano". Le dije que eso era una chorrada terrícola y que no hiciese caso. Debía sentirse orgulloso de sus orígenes. Desde entonces está a mi servicio. Nunca sabe uno cuando necesitará un plutoniano o plutense. Escuché atentamente sus palabras y, como siempre, no entendí nada de lo que dijo. Es más, estoy casi seguro que él tampoco me entendía a mí y que desistió de tirarse por el puente porque le hizo gracia mi indumentaria rigorosamente negra, a excepción de una pajarita naranja butano que solía ponerme de vez en cuando. Pero como me resultaba simpático verle correr detrás de las mariposas para comérselas lo conservaba a mi lado. Todavía no tenía nombre, había pensado en Pluto, pero me parecía demasiado evidente llamarle así. Soy mucho más retorcido, algún día decidiré cómo llamarle.
El resto de consejeros siguieron dándome ideas, la mayoría absurdas, que son las que me gustan. Las iba anotando para futuras aventuras, pero ninguna me convencía para llevarla a cabo en este momento. Finalmente entró en escena un tuareg con camello y todo al que acogía en mi castillo en justa reciprocidad. El tuareg me invitó a pasar a su tienda hace mucho tiempo, cuando estuve trabajando en el desierto contando los granos de arena. La verdad es que el hombre no dijo nada, se limitó a ofrecer dátiles a los presentes en aquella reunión. Entonces lo vi claro. Dátiles, palmeras, El Palmeral, Patrimonio de la Humanidad, Elche.
Localicé a unos cuantos hackers y les ordené que manipulasen una votación de una revista. Hicieron un buen trabajo y estoy contento con el resultado. De momento no les voy a delatar, por si los necesito más adelante.
Nadie me negará que la muchacha está maciza.
http://www.diariovasco.com/rc/20110926/mas-actualidad/gente/damadeelche-sexy-espana-201109261756.html
Una de mis actividades favoritas es la manipulación. A veces por dinero y otras, como en el presente caso, simplemente para reirme. ¡los humanos son tan fáciles de manipular!
Lo primero sería reunir a unos cuantos de mis esbirros para que me diesen ideas y poder aprovecharlas. El primero en hablar fue un extraterrestre al que salvé la vida. Lo encontré a punto de tirarse por un puente. El pobre debía estar deprimido porque venía de Plutón y se habría enterado de que su punto de origen había sido degradado de "planeta" a "planeta enano". Le dije que eso era una chorrada terrícola y que no hiciese caso. Debía sentirse orgulloso de sus orígenes. Desde entonces está a mi servicio. Nunca sabe uno cuando necesitará un plutoniano o plutense. Escuché atentamente sus palabras y, como siempre, no entendí nada de lo que dijo. Es más, estoy casi seguro que él tampoco me entendía a mí y que desistió de tirarse por el puente porque le hizo gracia mi indumentaria rigorosamente negra, a excepción de una pajarita naranja butano que solía ponerme de vez en cuando. Pero como me resultaba simpático verle correr detrás de las mariposas para comérselas lo conservaba a mi lado. Todavía no tenía nombre, había pensado en Pluto, pero me parecía demasiado evidente llamarle así. Soy mucho más retorcido, algún día decidiré cómo llamarle.
El resto de consejeros siguieron dándome ideas, la mayoría absurdas, que son las que me gustan. Las iba anotando para futuras aventuras, pero ninguna me convencía para llevarla a cabo en este momento. Finalmente entró en escena un tuareg con camello y todo al que acogía en mi castillo en justa reciprocidad. El tuareg me invitó a pasar a su tienda hace mucho tiempo, cuando estuve trabajando en el desierto contando los granos de arena. La verdad es que el hombre no dijo nada, se limitó a ofrecer dátiles a los presentes en aquella reunión. Entonces lo vi claro. Dátiles, palmeras, El Palmeral, Patrimonio de la Humanidad, Elche.
Localicé a unos cuantos hackers y les ordené que manipulasen una votación de una revista. Hicieron un buen trabajo y estoy contento con el resultado. De momento no les voy a delatar, por si los necesito más adelante.
Nadie me negará que la muchacha está maciza.
La Dama de Elche es más sexy que Pilar Rubio y Elsa Pataky
La revista FHM ha lanzado una encuesta en la que cuestiona quién es la española más sexy de todos los tiempos. Entre todas las bellezas, ha resultado ganadora la maciza Dama de Elche. Ni Elena Anaya, a la que recientemente se le han descubierto sus encantos junto a su novia en una playa de Formentera, ni Paz Vega, Elsa Pataky, o Pilar Rubio. Ninguna de ellas, ha sido la elegida.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Malasombra en Granada
Estaba paseando tranquilamente cuando me entraron ganas de beber algo. Entré en un establecimiento de esos que sirven bebidas, se llaman bares. No me gustan mucho porque los humanos suelen entrar para pasárselo bien. Los humanos no deberían divertirse, es antinatural.
Me acerqué a la barra y pedí un Red Sky, un cóctel a base de vodka, cava y granadina. El camarero me dijo que no le quedaba granadina y preguntó si me apetecía otra cosa. Le dije que no, pero acordé con él que yo traería una botella para que me lo preparase y dispuse los preparativos para la nueva misión.
Evidentemente el sitio pefecto para comprar granadina es Granada y hacia allí encaminé mi rumbo a lomos de un burro, que era mi nuevo medio de transporte. Me lo recomendó un señor entre insultos y yo, a las personas que insultan las respeto. Resulta que casi lo atropello con uno de mis coches, pero en el último momento me esquivó y fallé. Una de las cosas que me dijo fue "burro". Decidí aceptar su consejo y comprar uno para mis desplazamientos.
Después de unas semanas de viaje llegué a Granada y al ver a una lugareña me pregunté cómo meterían la granadina en una botella. Seguramente triturarían a la señorita y después recogerían los líquidos resultantes para embotellarlos. No tengo nada contra ese método, es más, me parece hasta divertido, pero como no soy experto pregunté a un policia local que pasaba por allí:
-Señor Policía, ¿dónde puedo comprar a una granadina que ya esté embotellada?
-En cualquier supermercado- me contestó.
-¡Anda! y ¿no se quejan las familias de las chicas asesinadas y trituradas?
-¿De qué está hablando, señor?-preguntó el policía- ¡Documentación!
Mi instinto me dijo que debía salir huyendo y lo hice. No entendía nada de lo que estaba pasando. Es decir, en Granada se pueden triturar y embotellar señoritas, pero no se puede preguntar. El policía intentó perseguirme, pero la calle era cuesta arriba y desistió.
La carrera me había dado sed y encontré un lugar que ponía Alhambra. ¡Qué bien! Una cervecita me calmaría. Entré al lugar, pero no encontré la barra por ningún sitio, eso sí, tenía unos jardines muy cuidados y unos muros que parecían viejos. En ese momento, recibí una llamada en el móvil, era uno de mis esbirros que me tenía que conseguir el nombre de una persona para un trabajito que tengo que hacer próximamente. No tenía un lápiz a mano, pero sí una moneda y para tomar nota me dispuse a grabar el número en uno de los muros. Luego pediría algo por ahí para pasarlo a papel. En esas estaba cuando se acercaron varios empleados del lugar con policias que me detuvieron. Aquello escapaba a mi capacidad de comprensión, ¿qué había hecho mal? ¡Estaban todos locos! Lo único que se me ocurrió para salir del paso es hacerme pasar por militar jordano y simular que no conocía el idioma. Me liberaron y salí de aquella ciudad, que será muy bonita, pero la gente es un poco estraña. El camarero que me esperaba con la granadina, podía esperar sentado. A partir de ahora, cerveza y agua.
http://www.20minutos.es/noticia/1144732/0/escribir/nombre/alhambra/
Me acerqué a la barra y pedí un Red Sky, un cóctel a base de vodka, cava y granadina. El camarero me dijo que no le quedaba granadina y preguntó si me apetecía otra cosa. Le dije que no, pero acordé con él que yo traería una botella para que me lo preparase y dispuse los preparativos para la nueva misión.
Evidentemente el sitio pefecto para comprar granadina es Granada y hacia allí encaminé mi rumbo a lomos de un burro, que era mi nuevo medio de transporte. Me lo recomendó un señor entre insultos y yo, a las personas que insultan las respeto. Resulta que casi lo atropello con uno de mis coches, pero en el último momento me esquivó y fallé. Una de las cosas que me dijo fue "burro". Decidí aceptar su consejo y comprar uno para mis desplazamientos.
Después de unas semanas de viaje llegué a Granada y al ver a una lugareña me pregunté cómo meterían la granadina en una botella. Seguramente triturarían a la señorita y después recogerían los líquidos resultantes para embotellarlos. No tengo nada contra ese método, es más, me parece hasta divertido, pero como no soy experto pregunté a un policia local que pasaba por allí:
-Señor Policía, ¿dónde puedo comprar a una granadina que ya esté embotellada?
-En cualquier supermercado- me contestó.
-¡Anda! y ¿no se quejan las familias de las chicas asesinadas y trituradas?
-¿De qué está hablando, señor?-preguntó el policía- ¡Documentación!
Mi instinto me dijo que debía salir huyendo y lo hice. No entendía nada de lo que estaba pasando. Es decir, en Granada se pueden triturar y embotellar señoritas, pero no se puede preguntar. El policía intentó perseguirme, pero la calle era cuesta arriba y desistió.
La carrera me había dado sed y encontré un lugar que ponía Alhambra. ¡Qué bien! Una cervecita me calmaría. Entré al lugar, pero no encontré la barra por ningún sitio, eso sí, tenía unos jardines muy cuidados y unos muros que parecían viejos. En ese momento, recibí una llamada en el móvil, era uno de mis esbirros que me tenía que conseguir el nombre de una persona para un trabajito que tengo que hacer próximamente. No tenía un lápiz a mano, pero sí una moneda y para tomar nota me dispuse a grabar el número en uno de los muros. Luego pediría algo por ahí para pasarlo a papel. En esas estaba cuando se acercaron varios empleados del lugar con policias que me detuvieron. Aquello escapaba a mi capacidad de comprensión, ¿qué había hecho mal? ¡Estaban todos locos! Lo único que se me ocurrió para salir del paso es hacerme pasar por militar jordano y simular que no conocía el idioma. Me liberaron y salí de aquella ciudad, que será muy bonita, pero la gente es un poco estraña. El camarero que me esperaba con la granadina, podía esperar sentado. A partir de ahora, cerveza y agua.
Detenido un militar jordano por cincelar su nombre en la Alhambra de Granada
http://www.20minutos.es/noticia/1144732/0/escribir/nombre/alhambra/
jueves, 1 de septiembre de 2011
A Cielo Abierto
Caminaba cabizbajo y taciturno, siempre me gustó la palabra taciturno, por fin puedo utilizarla. Estaba desolado por una noticia triste: El programa A Cielo Abierto de la Cadena Cope se terminaba para siempre. Las personas que lo hacen seguirán en distintos proyectos y seguramente me los volveré a encontrar por las ondas, pero el programa, no.
En estas estaba, cuando una urraca se posó en mi hombro y me habló. Bueno, si un muñeco de madera tiene un grillo que habla, ¿porqué razón iba yo a ser menos?
-¿Qué te pasa Malasombra?
-Amiga urraca, voy a echar de menos A Cielo Abierto. Permanecí fiel a ellos desque el inicio, cuando Enrique Campo fundó el programa. Le acompañaban en aquella aventura Elena Grandal, la risa más bonita de la radio. Miguel Chiverto, un tipo curioso que estuvo poco tiempo y que pasó al fin de semana con mi amiguita Maria José Bosch. Hablando de mi amiguita, don Nicolás Carbajo estuvo tirándole los tejos una temporada, pero la Bosch no picó. Y Juan Solo, un tío interesante que dice lo que piensa sin complejos y sin preocuparse por lo políticamente correcto.
Recordar a todas las personas y personajes que pasaron por esos micrófonos durante años es imposible, pido perdón si me olvido de alguno.
El ya mencionado profesor Carbajo, cascarrabias, maniático, culto y gorrón.
Luis María Sansón, aventurero y estafador, que no sabía cuando había nacido, ya que le encontararon en el Orinoco dentro de una caja de cerveza.
Alfonso García, el motormán, Siempre con sus coches y sus "amigos" de la DGT.
El doctor Waksaman, obligado a permanecer oculto para que los gobiernos no lo eliminasen, debido a los secretos que conocía.
Daniel Trigo, cuya misión era perderse por las calles de Madrid cuando hacía conexiones con empresas e instituciones que trabajaban de madrugada. Cuando digo perderse, lo digo literalmente. Históricas esas entradas en antena: "Enrique, que me he perdido y no encuentro el sitio"
Romina López, con sus ataques de risa y sonar de tripa. Una noche hablando de recetas le sonaron las tripas, Enrique acercó el micro a su estomago y todos pudimos escuchar aquel sonido.
Raúl Santos, Javier Muñoz, Alejandro Vesga, muchos colaboradores y miembros del equipo que, a lo largo de los años dieron vida a la radio.
Después vino la segunda etapa. La que dirigió el gran Juan Carlos Ramos, una de las personas más geniales que he escuchado en la radio. Ahí fue donde dí señales de vida con mi sarcasmo y mi "mala uva". Juan Carlos, como director, lo permitió. Y junto a mi cómplice y amiga Teresa Salinas desarrollé una labor para la que he nacido: meter el dedo en el ojo de los demás. Mourinho es un copiota.
Teresa Salinas, que pertenecía al equipo del programa, ponía voz a los oyentes, además de distintas secciones. Cuando se marchó, lo noté mucho. Era la que mejor interpretaba mis tonterias.
Borja Herrera, que fue blanco de mis ataques una temporada, hasta que me puso una canción y lo indulté. Experto en música y bicicletas. Un tío magnífico.
Fernándo Martín, que puso en marcha una de mis secciones preferidas: el veredicto. Por supuesto me hice miembro de la corporación veredictina inmediatamente. Especialista en chistes malos, que son los que me gustan, y en no gustarle el jamón.
Dani Sánchez, que hablaba a la velocidad de la luz, pero se le entendía. Especialista en refranes imposibles.
Esta última temporada Maryana Castillo, venezolana simpática y divertida y una de mis fans (lo dijo ella).
Maria Adela, especialista en arte, y con una surrealista selección musical cuando daba el parte meteorológico. Su famosa bufanda se expone en el Museo del Prado.
Laura Novo, experta en inventos inútiles, en no dormir, en cocinar pasteles de nueces sin nueces y víctima de algunos de mis ataques más virulentos.
Alma Gómez, que ha estado estos dos últimos meses de prácticas. Muy simpática, lástima que no sea del Real Betis, pero nadie es perfecto.
Lucia Campo, que no es la prima de Enrique Campo, pero es la prima de Enrique Campo. Una voz preciosa que ha sido la última en darnos voz, valga la redundancia, a los oyentes.
Angel Arias, Miguel Soria (Frikisoria), Ana Pérez, Alfonso García....
Evidentemente me olvidaré de alguien y cuando lo recuerde me daré un cabezazo contra la pared. Pero mi memoria a estas horas no da para más, recuerdo secciones, pero los nombres no me vienen. Perdón.
Después de toda esta parrafada miré a mi hombro y el cuervo, que había permanecido atento a todo lo que le había contado, me dijo.
-Malasombra, con todo tu poder, ¿porque no evitas el cierre del programa?
-Querido cuervo, han pagado el precio por ser mis amigos. Las principales organizaciones del mundo quieren hacerme daño, pero no lo han conseguido. El lado oscuro es más poderoso. y lo saben. Han intentado vengarse de mí cerrando A Cielo Abierto. Lo que no saben es que me da igual, porque yo no tengo sentimientos.
-Me alegra escucharte Malasombra, estaba preocupado y por eso me acerqué.
-Puedes marchar tranquilo, que sigo siendo el mismo tipo frío, maligno y despiadado.
El cuervo se alejó volando, caminé unos metros y cuando estuve libre de miradas indiscretas hice algo por primera vez en mi vida: permití que una lágrima brotase de mis ojos.
En estas estaba, cuando una urraca se posó en mi hombro y me habló. Bueno, si un muñeco de madera tiene un grillo que habla, ¿porqué razón iba yo a ser menos?
-¿Qué te pasa Malasombra?
-Amiga urraca, voy a echar de menos A Cielo Abierto. Permanecí fiel a ellos desque el inicio, cuando Enrique Campo fundó el programa. Le acompañaban en aquella aventura Elena Grandal, la risa más bonita de la radio. Miguel Chiverto, un tipo curioso que estuvo poco tiempo y que pasó al fin de semana con mi amiguita Maria José Bosch. Hablando de mi amiguita, don Nicolás Carbajo estuvo tirándole los tejos una temporada, pero la Bosch no picó. Y Juan Solo, un tío interesante que dice lo que piensa sin complejos y sin preocuparse por lo políticamente correcto.
Recordar a todas las personas y personajes que pasaron por esos micrófonos durante años es imposible, pido perdón si me olvido de alguno.
El ya mencionado profesor Carbajo, cascarrabias, maniático, culto y gorrón.
Luis María Sansón, aventurero y estafador, que no sabía cuando había nacido, ya que le encontararon en el Orinoco dentro de una caja de cerveza.
Alfonso García, el motormán, Siempre con sus coches y sus "amigos" de la DGT.
El doctor Waksaman, obligado a permanecer oculto para que los gobiernos no lo eliminasen, debido a los secretos que conocía.
Daniel Trigo, cuya misión era perderse por las calles de Madrid cuando hacía conexiones con empresas e instituciones que trabajaban de madrugada. Cuando digo perderse, lo digo literalmente. Históricas esas entradas en antena: "Enrique, que me he perdido y no encuentro el sitio"
Romina López, con sus ataques de risa y sonar de tripa. Una noche hablando de recetas le sonaron las tripas, Enrique acercó el micro a su estomago y todos pudimos escuchar aquel sonido.
Raúl Santos, Javier Muñoz, Alejandro Vesga, muchos colaboradores y miembros del equipo que, a lo largo de los años dieron vida a la radio.
Después vino la segunda etapa. La que dirigió el gran Juan Carlos Ramos, una de las personas más geniales que he escuchado en la radio. Ahí fue donde dí señales de vida con mi sarcasmo y mi "mala uva". Juan Carlos, como director, lo permitió. Y junto a mi cómplice y amiga Teresa Salinas desarrollé una labor para la que he nacido: meter el dedo en el ojo de los demás. Mourinho es un copiota.
Teresa Salinas, que pertenecía al equipo del programa, ponía voz a los oyentes, además de distintas secciones. Cuando se marchó, lo noté mucho. Era la que mejor interpretaba mis tonterias.
Borja Herrera, que fue blanco de mis ataques una temporada, hasta que me puso una canción y lo indulté. Experto en música y bicicletas. Un tío magnífico.
Fernándo Martín, que puso en marcha una de mis secciones preferidas: el veredicto. Por supuesto me hice miembro de la corporación veredictina inmediatamente. Especialista en chistes malos, que son los que me gustan, y en no gustarle el jamón.
Dani Sánchez, que hablaba a la velocidad de la luz, pero se le entendía. Especialista en refranes imposibles.
Esta última temporada Maryana Castillo, venezolana simpática y divertida y una de mis fans (lo dijo ella).
Maria Adela, especialista en arte, y con una surrealista selección musical cuando daba el parte meteorológico. Su famosa bufanda se expone en el Museo del Prado.
Laura Novo, experta en inventos inútiles, en no dormir, en cocinar pasteles de nueces sin nueces y víctima de algunos de mis ataques más virulentos.
Alma Gómez, que ha estado estos dos últimos meses de prácticas. Muy simpática, lástima que no sea del Real Betis, pero nadie es perfecto.
Lucia Campo, que no es la prima de Enrique Campo, pero es la prima de Enrique Campo. Una voz preciosa que ha sido la última en darnos voz, valga la redundancia, a los oyentes.
Angel Arias, Miguel Soria (Frikisoria), Ana Pérez, Alfonso García....
Evidentemente me olvidaré de alguien y cuando lo recuerde me daré un cabezazo contra la pared. Pero mi memoria a estas horas no da para más, recuerdo secciones, pero los nombres no me vienen. Perdón.
Después de toda esta parrafada miré a mi hombro y el cuervo, que había permanecido atento a todo lo que le había contado, me dijo.
-Malasombra, con todo tu poder, ¿porque no evitas el cierre del programa?
-Querido cuervo, han pagado el precio por ser mis amigos. Las principales organizaciones del mundo quieren hacerme daño, pero no lo han conseguido. El lado oscuro es más poderoso. y lo saben. Han intentado vengarse de mí cerrando A Cielo Abierto. Lo que no saben es que me da igual, porque yo no tengo sentimientos.
-Me alegra escucharte Malasombra, estaba preocupado y por eso me acerqué.
-Puedes marchar tranquilo, que sigo siendo el mismo tipo frío, maligno y despiadado.
El cuervo se alejó volando, caminé unos metros y cuando estuve libre de miradas indiscretas hice algo por primera vez en mi vida: permití que una lágrima brotase de mis ojos.
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