Afortunadamente, hoy me levanté con mal humor y para celebrarlo decidí tomar un café en un bar. No soy persona de frecuentar esos lugares. Me causa indignación ver personas disfrutando de su desayuno.
Estaba sentado tranquilamente cuando, de repente, se acerca una señorita y sin mediar palabra me da un beso en la mejilla.
-¿Pero qué hace usted?- La increpé con ira.
-Quería ver si se convertía usted en príncipe- Contestó ella con sarcasmo.
-¿Acaso insinúa que soy feo como un sapo?
-No, señor. Como un sapo, no, Mucho más. Usted es lo que cariñosamente se conoce como feo de "cohones".
-Señorita, me gusta su actitud, su crueldad gratuita y su desparpajo a la hora de ofender, pero no estoy interesado en una relación. Tal vez en otra ocasión.
Aquella chica se levantó y salió del bar sonriendo. Bueno, pues seguí con mi café y aproveché un despiste del camarero para largarme sin pagar. Era un miserable euro y soy extremadamente rico gracias a mis "negocios", pero la satisfacción de saltarme la ley no tiene precio.
Nada más poner un pie en la acera, me encontré con la misteriosa señorita que volvió a acercarse a mi. Esta vez sus intenciones no eran besuquiles (Este palabro creo que no existe, pero me da igual. Entendéis lo que quiero decir) Me apuntó con una pistola de descargas eléctricas y disparó. Sentí como caía mi cuerpo paralizado, como dos tipos enormes me recogían del suelo y me metían en una furgoneta negra de cristales tintados. La chica entró también y se apresuraron en amordazarme y esposarme. No entendía nada. Evidentemente tengo miles de enemigos y no podía adivinar quién era el responsable del secuestro.
Estaba tumbado e inmovilizado, pero podía verla y la miré con ojos de rabia. Dijo que no le gustaba que la mirara y me roció con spray de pimienta. Aquello era insoportable. Soy de los que piensan que el dolor es divertido, pero no tanto cuando soy yo el que lo siente.
Pasaron unos largos minutos y el vehículo se detuvo. Me sacaron y me hicieron caminar unos metros. No podía ver dónde estaba. Trataba de adivinar cuando sentí una patada en la espinilla que parecía dada con una bota de buzo. Caí de rodillas al suelo y noté como rasgaban mi camisa y me dejaban la espalda desnuda. El chasquido de un látigo me dio a entender que lo siguiente no iba a ser agradable. Se sucedieron los latigazos. No sabría decir cuántos fueron, pero notaba como mi sangre se escapaba a borbotones. De pronto paró aquella tortura. Estaba a punto de perder el conocimiento.
Me metieron la cabeza en un cubo de agua y después de unos segundos la sacaron. Esta operación se repitió varias veces. Entonces escuché la voz de aquella misteriosa chica ordenando que se detuviese la tortura. Me sentaron en una silla y pude verla de nuevo. El agua había eliminado los últimos restos de pimienta.
-Señor Malasombra- Me dijo- Me alegra que ya pueda ver de nuevo así sabrá lo que le espera.
Sacó un revolver y lo colocó sobre mi cabeza. Lo amartilló y apretó el gatillo.
Yo había cerrado los ojos. Esperaba el final. Había llegado mi hora. Pero no fue así. No escuché ningún disparo y parecía seguir con vida. Todo mi cuerpo temblaba y no me atrevía a abrir los ojos.
Entonces ocurrió algo que no podía sospechar: Las risas inundaron aquel lugar. Abrí los ojos y allí estaban, entonando el Cumpleaños Feliz, varios de mis amigos. ¡ERA UNA FIESTA SORPRESA!
¡Qué grandes! ¿Qué maravilla! Allí estaban mis compañeros de la timba de póker de los sábados. Freddy Kruger, Anibal Lecter, Norman Bates, El Joker y Bob Espònja que, a pesar de la imagen que da en la serie de dibujos es un golfo de cuidado: jugador, bebedor y especialista en broncas. La chica misteriosa tambíen cantaba y fue cuando le pregunté su nombre.
-Me llamo Regan- Pero, aunque he crecido, todos me conocen como la Niña del Exorcista.
Me quitaron las esposas y cuando me incorporé ya no me importaron las graves lesiones que había sufrido. Sólo pude decir entre sollozos de alegría y emoción:
AMIGOS MÍOS, OS QUIERO
martes, 12 de febrero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Malasombra se pone romántico, pero...
Como todos sabéis no me gustan los humanos, pero de vez en cuando intento ligar con alguna señorita para alimentar mi ego. Esta vez estaba decidido a llegar hasta el límite de la conquista. Digo límite, porque una vez que la chica hubiese caído presa de mis encantos la hubiese abandonado. Una cosa es intentar ser agradable y otra llegar al contacto físico...Eso jamás.
Desplegué todo mi arsenal para llevar a cabo la misión. Bueno, en realidad sólo utilicé un arma: una pistola apoyada en la cabeza de Santi para que me diese algunas de sus frases vomitivas y edulcoradas. Como es un maldito cobardica, me cedió unas cuantas mientras temblaba de miedo. ¡No hago carrera con él!
Ahora sólo faltaba una señorita a la que cortejar. Entré en una página de citas y gracias a mi extraordinario atractivo físico, enseguida conseguí concertar un encuentro con una tal Berenjenny. Nos encontramos y comenzó la conversación:
-Hola, Berenjenny, te lo dirán mucho, pero eres una belleza.
-Gracias, Malasombra.
-Bueno, ¿vamos a algún sitio?
-¿Dónde me llevas?
-Había pensado en una cena a la luz de las velas.
-No tengo hambre.
-Pues un paseo en barca por el lago.
-La humedad me sienta muy mal.
-Podemos subir a la cumbre de una montaña y pondré el valle a tus pies.
-Padezco de vértigo.
-Te invito a un jardín con las mil flores más bellas de la tierra.
-Soy alérgica al polen.
-Podríamos contemplar las estrellas.
-Hace demasiado frío.
-Esperamos al amanecer sobre el mar.
-Para eso queda mucho, mientras tanto. ¿Dónde me llevas?
-¡A la mierda, guapa! ¡Te llevo a la mierda!
¡Joder! No me diréis que no lo he intentado, pero me he topado con la más desagradable de las mujeres. ¿He dicho desagradable? Hummmmm...Creo que me estoy enamorando...
-Berenjennyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy....¡Vuelve!
Desplegué todo mi arsenal para llevar a cabo la misión. Bueno, en realidad sólo utilicé un arma: una pistola apoyada en la cabeza de Santi para que me diese algunas de sus frases vomitivas y edulcoradas. Como es un maldito cobardica, me cedió unas cuantas mientras temblaba de miedo. ¡No hago carrera con él!
Ahora sólo faltaba una señorita a la que cortejar. Entré en una página de citas y gracias a mi extraordinario atractivo físico, enseguida conseguí concertar un encuentro con una tal Berenjenny. Nos encontramos y comenzó la conversación:
-Hola, Berenjenny, te lo dirán mucho, pero eres una belleza.
-Gracias, Malasombra.
-Bueno, ¿vamos a algún sitio?
-¿Dónde me llevas?
-Había pensado en una cena a la luz de las velas.
-No tengo hambre.
-Pues un paseo en barca por el lago.
-La humedad me sienta muy mal.
-Podemos subir a la cumbre de una montaña y pondré el valle a tus pies.
-Padezco de vértigo.
-Te invito a un jardín con las mil flores más bellas de la tierra.
-Soy alérgica al polen.
-Podríamos contemplar las estrellas.
-Hace demasiado frío.
-Esperamos al amanecer sobre el mar.
-Para eso queda mucho, mientras tanto. ¿Dónde me llevas?
-¡A la mierda, guapa! ¡Te llevo a la mierda!
¡Joder! No me diréis que no lo he intentado, pero me he topado con la más desagradable de las mujeres. ¿He dicho desagradable? Hummmmm...Creo que me estoy enamorando...
-Berenjennyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy....¡Vuelve!
viernes, 4 de enero de 2013
Carta a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos::
Este año me he portado relativamente bien. Apenas llegan al centenar las acciones que pueden generar cierta duda. Ya saben ustedes: unas estafas por aquí, unos sobornos por allí, algunas obras de arte destruidas....Cositas sin importancia.
Como premio a mi buen comportamiento me permito escribir esta carta para pedirles unos regalos:
-La serie House completa, que ya ha terminado.
-Acciones de Disney suficientes para impedir que puedan hacer más pelis de Star Wars.
-Un puzzle de nueve piezas de Bob Esponja.
-Una botella de whisky.
Pues esta es mi lista. Como verán no soy nada ambicioso y esperaré con mucha ilusión que puedan traerme los regalos que solicito.
Reciban un afectuoso saludo de Malasombra.
Respuesta de los Reyes Magos
Vamos a ver, Malasombra. Recordamos el año que nos secuestraste y pasamos varios días en una de tus mazmorras. Tuvimos que pagar un rescate altísimo por nuestra libertad. En otra ocasión te infiltraste entre nuestros pajes y los convenciste que para hiciesen una huelga indefinida. Tuvimos que negociar durante días con el sindicato de pajes y tuvimos que ceder a un montón de reivindicaciones absurdas que llevaban tu sello. Una vez te hiciste pasar por Guardia Civil y tuvimos que pagar una multa por exceso de velocidad y por no llevar los papeles de los camellos. Otra de las veces que, en nuestra infinita bondad, decidimos llevarte un regalo, nos encontramos con pastas rellenas con piedras. El pobre Melchor tuvo que ir de urgencias al dentista. Recordamos con verdadero horror a los escorpiones africanos que escondiste en tus zapatos. Un año encendiste la chimenea mientras bajábamos por ella. Una noche que Gaspar tenía un poco de sed, se le ocurrió probar una de las copas que dejaste para nosotros: el médico que le hizo el lavado de estómago nos dijo que era disolvente industrial. Los confiados camellos comieron del forraje que había en la entrada de tu castillo y se pusieron a bailar reggae como locos: era marihuana. Nos costó un huevo hacer el reparto aquella noche con aquellos camellos colocados. A Baltasar le cambiaste la saca de regalos por otra llena de cacas de plástico. Los niños que las recibieron pasaron horas lorando y sus padres le dijeron de todo. Estas son algunas de las cosas que recordamos así, de pronto, pero si hacemos memoría hay muchas más.
Después de todo lo que nos has hecho:
¿TE ATREVES A PEDIRNOS REGALOS!
¡UN CÁCTUS SIN DEPILAR COMO SUPOSITORIO TE VAMOS A DAR!
¡SOMOS MAGOS, NO GILIPOLLAS!
¡MALASOMBRA! ¡VETE A LA MIERDA!
Firmado: Melchor, Gaspar y Baltasar.
Este año me he portado relativamente bien. Apenas llegan al centenar las acciones que pueden generar cierta duda. Ya saben ustedes: unas estafas por aquí, unos sobornos por allí, algunas obras de arte destruidas....Cositas sin importancia.
Como premio a mi buen comportamiento me permito escribir esta carta para pedirles unos regalos:
-La serie House completa, que ya ha terminado.
-Acciones de Disney suficientes para impedir que puedan hacer más pelis de Star Wars.
-Un puzzle de nueve piezas de Bob Esponja.
-Una botella de whisky.
Pues esta es mi lista. Como verán no soy nada ambicioso y esperaré con mucha ilusión que puedan traerme los regalos que solicito.
Reciban un afectuoso saludo de Malasombra.
Respuesta de los Reyes Magos
Vamos a ver, Malasombra. Recordamos el año que nos secuestraste y pasamos varios días en una de tus mazmorras. Tuvimos que pagar un rescate altísimo por nuestra libertad. En otra ocasión te infiltraste entre nuestros pajes y los convenciste que para hiciesen una huelga indefinida. Tuvimos que negociar durante días con el sindicato de pajes y tuvimos que ceder a un montón de reivindicaciones absurdas que llevaban tu sello. Una vez te hiciste pasar por Guardia Civil y tuvimos que pagar una multa por exceso de velocidad y por no llevar los papeles de los camellos. Otra de las veces que, en nuestra infinita bondad, decidimos llevarte un regalo, nos encontramos con pastas rellenas con piedras. El pobre Melchor tuvo que ir de urgencias al dentista. Recordamos con verdadero horror a los escorpiones africanos que escondiste en tus zapatos. Un año encendiste la chimenea mientras bajábamos por ella. Una noche que Gaspar tenía un poco de sed, se le ocurrió probar una de las copas que dejaste para nosotros: el médico que le hizo el lavado de estómago nos dijo que era disolvente industrial. Los confiados camellos comieron del forraje que había en la entrada de tu castillo y se pusieron a bailar reggae como locos: era marihuana. Nos costó un huevo hacer el reparto aquella noche con aquellos camellos colocados. A Baltasar le cambiaste la saca de regalos por otra llena de cacas de plástico. Los niños que las recibieron pasaron horas lorando y sus padres le dijeron de todo. Estas son algunas de las cosas que recordamos así, de pronto, pero si hacemos memoría hay muchas más.
Después de todo lo que nos has hecho:
¿TE ATREVES A PEDIRNOS REGALOS!
¡UN CÁCTUS SIN DEPILAR COMO SUPOSITORIO TE VAMOS A DAR!
¡SOMOS MAGOS, NO GILIPOLLAS!
¡MALASOMBRA! ¡VETE A LA MIERDA!
Firmado: Melchor, Gaspar y Baltasar.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Malasombra atiende a Santi
Bueno, hombre, bueno. Pues un día menos para dejar de aguantar a la insoportable humanidad que no tiene el buen gusto de dejarse dominar por mi. Hoy me he levanté con ganas de hacer de psiquiatra. Evidentemente tengo el título universitario que lo acredita. De hecho, todos podéis tenerlo. Si os portáis mal os mando el número del falsificador que me lo hizo y en un par de días a ejercer como si nada. Total, con echarle la culpa a la infancia y cuatro chorradicas más, lo podéis hacer igual de bien que los que pierden años estudiando en las universidades.
Cuatro horas más tarde...
Aquí estoy. Sentado en la consulta y no viene nadie. Estoy empezando a aburrirme. Voy a poner la sesión que grabé ayer en una cinta de Cromo. Un tipo, que algunos conoceréis, vino a que le solucionara un problema.
Clic...
-¡Santi! ¿Qué haces aquí?
-Hola, Malasombra. Ya no sabía a quién recurrir. Eres mi única esperanza.
-Pues conociéndome como me conoces, no se cómo puedes pensar eso. Ya sabes que disfruto con tu sufrimiento. Pero, como vas a pagar voy a fingir que me importa tu problema.
-Te lo agradezco, Malasombra. Por cierto, ¿cómo te pago? Somos distintos, pero compartimos cerebro y, por tanto, cuerpo.
-No me lo recuerdes, Santi, que bastante asco me da. Pues puedes sacar la pasta del bolsillo derecho y ponerla en el izquierdo. Y empieza ya, que el tiempo vuela.
-Malasombra, estoy triste.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
-¡Joder! ¿No has dicho que ibas a fingir por lo menos?
-Es verdad, pero no lo pude evitar. Se me escapó la risa...¿Cúal es el motivo de tu tristeza?
-Una persona cercana me ha traicionado. Tenía grandes planes que se han ido a tomar fanta.
-Bienvenido al club. Ya sabes que llevo años tratando de someter a los humanos y no puedo. Me solidarizo contigo, Santi. Pero, preséntame al traidor que sin conocerlo ya me cae bien.
-Seguro que harías buenas migas con él, Malasombra.
-¿Hablamos de problemas sentimentales?
-Pues no.
-¿Problemas de salud?
-Pues no.
-¿Problemas económicos?
-Pues no.
-Entonces, Santi, ¿de qué coño estás hablando?
-Malasombra, ya te lo he dicho: Estoy triste.
-Tu lo que estás es gilipollas. Es normal que haya traidores, pero sólo a los imbéciles como tu les afecta. No se porqué no te abro la cabeza con una ladrillo del veinte. Entonces si tendrías un problema. ¡Qué está triste! ¡Pobrecito! ¿Quieres que te haga mimitos? Santi, ¡Vete a la mierda!
-Pero, Malasombra...
-Ni Malasombra ni Malasombro. Hacerme perder el tiempo de esta forma no tiene nombre. Yo pensaba que te ibas a morir o que te habías quedado sin trabajo o que ya no ligabas...Y me vienes lloriqueando con chorradas. ¡Llévame pronto, Señor!
Clic...
Pues esto fue lo que sucedió. Ya no seguí grabando por vergüenza ajena. pero le invité a unas cañas y mi compañero de cerebro se fue contento a casa. Supongo que sería por las cervezas, pero a mi no me importa....Porque tengo torta...
Cuatro horas más tarde...
Aquí estoy. Sentado en la consulta y no viene nadie. Estoy empezando a aburrirme. Voy a poner la sesión que grabé ayer en una cinta de Cromo. Un tipo, que algunos conoceréis, vino a que le solucionara un problema.
Clic...
-¡Santi! ¿Qué haces aquí?
-Hola, Malasombra. Ya no sabía a quién recurrir. Eres mi única esperanza.
-Pues conociéndome como me conoces, no se cómo puedes pensar eso. Ya sabes que disfruto con tu sufrimiento. Pero, como vas a pagar voy a fingir que me importa tu problema.
-Te lo agradezco, Malasombra. Por cierto, ¿cómo te pago? Somos distintos, pero compartimos cerebro y, por tanto, cuerpo.
-No me lo recuerdes, Santi, que bastante asco me da. Pues puedes sacar la pasta del bolsillo derecho y ponerla en el izquierdo. Y empieza ya, que el tiempo vuela.
-Malasombra, estoy triste.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!
-¡Joder! ¿No has dicho que ibas a fingir por lo menos?
-Es verdad, pero no lo pude evitar. Se me escapó la risa...¿Cúal es el motivo de tu tristeza?
-Una persona cercana me ha traicionado. Tenía grandes planes que se han ido a tomar fanta.
-Bienvenido al club. Ya sabes que llevo años tratando de someter a los humanos y no puedo. Me solidarizo contigo, Santi. Pero, preséntame al traidor que sin conocerlo ya me cae bien.
-Seguro que harías buenas migas con él, Malasombra.
-¿Hablamos de problemas sentimentales?
-Pues no.
-¿Problemas de salud?
-Pues no.
-¿Problemas económicos?
-Pues no.
-Entonces, Santi, ¿de qué coño estás hablando?
-Malasombra, ya te lo he dicho: Estoy triste.
-Tu lo que estás es gilipollas. Es normal que haya traidores, pero sólo a los imbéciles como tu les afecta. No se porqué no te abro la cabeza con una ladrillo del veinte. Entonces si tendrías un problema. ¡Qué está triste! ¡Pobrecito! ¿Quieres que te haga mimitos? Santi, ¡Vete a la mierda!
-Pero, Malasombra...
-Ni Malasombra ni Malasombro. Hacerme perder el tiempo de esta forma no tiene nombre. Yo pensaba que te ibas a morir o que te habías quedado sin trabajo o que ya no ligabas...Y me vienes lloriqueando con chorradas. ¡Llévame pronto, Señor!
Clic...
Pues esto fue lo que sucedió. Ya no seguí grabando por vergüenza ajena. pero le invité a unas cañas y mi compañero de cerebro se fue contento a casa. Supongo que sería por las cervezas, pero a mi no me importa....Porque tengo torta...
sábado, 20 de octubre de 2012
El gran Juan Antonio Cebrián
![]() |
| Juan Antonio Cebrián (1965-2007)
|
A veces me cuesta describir lo que siento por la radio de madrugada. Evidentemente, es la que conozco por mis horarios. Hace muchos años que comencé a trabajar en turno nocturno y, debo decirlo, por decisión propia. La radio es mi compañera nocturna. Siempre está ahí, fiel y solícita. A mediados de los años noventa descubrí el programa "Turno de noche" dirigido y presentado por Juan Antonio Cebrián. El horario de su programa era de 12 de la noche a 6 de la mañana. Luego fue cambiando y acortándose por los ruidosos y enervantes programas deportivos.
Este programa que, años más tarde, pasó a llamarse "La Rosa de los Vientos" significó para mi mucho más que una amena compañía. El gran Cebrián puso a mi disposición un mundo nuevo de historias, leyendas, relatos, humor, cultura e infinidad de cosas que hasta ese momento no me habían interesado demasiado. Yo estaba casi obsesionado por mis ciencias, mis números y apenas veía más allá. Sus relatos ágiles y precisos me dejaban sin respiración. Entre máquinas grasientas y herramientas, de pronto, me trasladaba a las llanuras de Kenia, la corte de los Reyes Católicos, el laboratorio de Marie Curie o cruzaba los Alpes con Aníbal y cabalgaba junto al Cid.
Podría extenderme mucho más, pero sólo quiero dejar constancia desde este humilde sitio, de mi recuerdo y admiración por Juan Antonio Cebrián en este día que es el quinto aniversario de su fallecimiento.
Aquí os muestro uno de mis más apreciados tesoros: El pin del murciélago unido a la postal firmada que solía mandar a sus oyentes.
Compañero, amigo y maestro, desde el "pelotón de los veinte mil duros"
¡FUERZA Y HONOR!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
